Patrimonio cultural

Entre callejuelas de diseño islámico se levanta en el casco antiguo de la población el edificio más antiguo de la villa de Anna, el Castillo-Palacio de los Condes de Cervellón. Catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), se ha rehabilitado en los últimos años para convertirlo en un Centro de Interpretación Patrimonial, en el que se reflejen las distintas etapas históricas de la Villa de Anna a través de sus diversos espacios museísticos. Se encuentra en la Plaza de la Alameda, en pleno casco antiguo. Se puede realizar una visita guiada que comenzará por el sótano, donde se ubican el Museo del Agua, el Etnológico y futuro Museo Arqueológico.

Información y reservas

 

  

 

La Edad Media coincide con el periodo de dominación islámica, de manera que el edificio nos sumerge en la rica decoración musulmana del Patio y Sala árabes a base de mármoles, yeserías, cerámicas y artesonados de gran belleza, bajo el sonido permanente del agua. Los años de dominación cristiana tienen sus propios espacios temáticos. La Sala Borja habla de los acontecimientos históricos de los siglos XV y XVI, cuando la Villa de Anna pasó de ser Baronía a Condado. La Sala Cervellón con una decoración barroca nos sitúa en los siglos XVII y XVIII. Finalmente la Sala de Anna nos acercará a los artistas locales que tuvo el municipio en los siglos XIX y XX, en el campo de la pintura, la música, la poesía, escultura, ventriloquía,...

 

PATRIMONIO RELIGIOSO

 

Los edificios religiosos del municipio de Anna son la Iglesia Parroquial dedicada a la Inmaculada Concepción y la Ermita situada en el Barrio de las Eras. 

La Iglesia comenzó a construirse en el siglo XVI y es de planta basilical con capillas laterales y cubierta con bóveda de cañón, en la que destacan sus pinturas murales al temple que datan del siglo XVIII.

 

  

 

La Ermita data de 1761 y es de planta de cruz latina, coronada con cúpula. Preside su altar mayor el Stmo. Cristo de la Providencia al cual dedicamos las fiestas de las Eras y las Patronales. Son de destacar dos piezas repujadas de bronce del artista local Antonio Lluch Plá.

 

  

 

PATRIMONIO HIDRÁULICO

 

El agua está presente en cada rincón del municipio, discurriendo por acequias para el riego de los campos, aprovechadas para mover molinos y fábricas en otro tiempo, o aflorando en lavaderos aún hoy en uso, como el del 'Siprer', la Canaleta, o La Balsa. En este último, su balaustrada barroca y sus aguas procedentes de la Albufera que caen a modo de cascada, hacen a este último lavadero, situado en la Plaza de la Alameda, uno de los rincones más emblemáticos de la villa de Anna.

 

 

 

Entre las fuentes urbanas del municipio, la de mayor relevancia es la Fuente de Santa María construida sobre la llamada 'Balsa de Abajo'.  De disposición cóncava y silueta de volutas contrapuestas, siguiendo el mismo diseño que el lavadero de la 'Balsa de Arriba', está coronada por dos niños haciendo sonar caracolas de mar.

Otras fuentes emanan agua que proceden de manantiales, destinadas al consumo humano mucho antes de instalarse en la villa las agua potables. El conocido como  'Camino de las Fuentes', es un paraje que se encuentra a pocos metros del casco antiguo y “Surtidor”. Este último se trata de un jardín en el que se alza una glorieta de estructura barroca revestida con azulejos de fabricación local, en los que se representan elementos arquitectónicos relevantes del municipio.

 

 

 

Dejando este jardín nos dirigimos al 'Camino de las Fuentes'. Este nos habla de un tiempo lejano en el que los musulmanes construyeron el puente de Garahament sobre el río para facilitar el acceso a los nacimientos de agua próximos. Como también nos trae el recuerdo de cuando las jóvenes del lugar iban con cántaros y botijos a las Fuentes de Abajo y de Arriba para suministrar agua con que cocinar y beber en sus hogares. Un paseo que hoy aún mantiene el encanto que supone andar entre una frondosa vegetación bajo el susurro constante del agua.